El uso del autobús urbano aumentó un 3,6% en Aragón durante julio respecto al mismo mes del año pasado, a pesar de coincidir con el periodo en el que Zaragoza, principal núcleo urbano de la comunidad, aplica sus horarios de verano y reduce la dotación de vehículos en buena parte de las líneas.
Según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los autobuses urbanos contabilizaron 9.977.000 viajeros en Aragón durante julio, lo que supone uno de los registros más elevados para este mes dentro de la serie histórica. El crecimiento aragonés superó además ampliamente la evolución del conjunto de España, donde el número de usuarios avanzó solo un 0,3% interanual.
El comportamiento resulta especialmente significativo al compararlo con los cambios introducidos en la red de transporte de Zaragoza durante el verano. Desde el 1 de julio, el Ayuntamiento adaptó la oferta a la caída de demanda que tradicionalmente se produce durante las vacaciones.
En concreto, la dotación de autobuses se redujo entre un 14% y un 17% en julio, dependiendo de si se trataba de un día laborable, sábado o festivo. El Consistorio justificó esta adaptación en los datos de años anteriores, que muestran que durante este mes la demanda suele disminuir entre un 14% y un 20%.
Menos autobuses en parte de la red zaragozana
La reducción no afectó de la misma manera a todas las líneas. Durante los días laborables de verano, las líneas 28, 43, 50, 51, 54, 55, 56, 57, 58, 59, C1 y C4 mantuvieron sus cuadros de marcha habituales. En cambio, en buena parte del resto de la red se redujo la dotación.
Además, durante la primera quincena de julio se establecieron refuerzos específicos. Las líneas 23, 39, Ci1, Ci2, Ci3 y Ci4 incorporaron un vehículo adicional respecto al resto del verano, mientras que la línea 33 sumó dos.
El cambio de frecuencias generó también críticas entre colectivos vecinales y representantes de los trabajadores. La Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza y el sindicato Sattra cuestionaron a comienzos de julio la reducción del servicio, al considerar que el aumento de los tiempos de espera podía afectar especialmente a determinados usuarios y producirse, además, en un verano condicionado por las altas temperaturas y distintas obras en la ciudad.
Aragón crece por encima de la media nacional
Los datos conocidos ahora muestran, en cualquier caso, que el uso del autobús urbano en Aragón mantuvo una evolución positiva en julio en comparación con 2025. Con casi diez millones de desplazamientos, la comunidad registró el tercer mejor dato para un mes de julio de toda la serie histórica.
Entre las comunidades sobre las que el INE ofrece información individualizada, los mayores incrementos se produjeron en Extremadura, con un 8,7%; Castilla y León, con un 7,3%; y País Vasco, con un 6,7%. En el extremo contrario se situó Madrid, donde el uso del autobús urbano descendió un 9,8%.
La comparación entre ambas estadísticas debe realizarse, no obstante, con cautela. El INE ofrece el dato agregado de Aragón, mientras que la reducción documentada de frecuencias corresponde a la red municipal de Zaragoza. Por tanto, las cifras no permiten establecer una relación directa entre ambas variables.
Sí muestran que el crecimiento interanual del transporte urbano por autobús en la comunidad coincidió con un mes en el que Zaragoza funcionaba con su esquema estival, diseñado precisamente bajo la previsión de una menor demanda respecto a los meses ordinarios.








