La hostelería de Zaragoza continúa reforzando su compromiso con la sostenibilidad y la reducción de su impacto ambiental. Un total de 374 bares, cafeterías y restaurantes de la ciudad participan actualmente en la iniciativa Hostelería #PorElClima, un programa que acompaña a los negocios en la adopción de prácticas más eficientes.
Durante los últimos siete años, los establecimientos adheridos han implantado 7.267 medidas orientadas a reducir el consumo energético, gestionar mejor los residuos y aprovechar los recursos disponibles. Estas actuaciones han permitido que algunos negocios disminuyan hasta un 20% sus emisiones de gases de efecto invernadero.
El proyecto está impulsado por Ecodes y Coca-Cola, con el respaldo de Hostelería de España. Su objetivo es facilitar la descarbonización de un sector formado principalmente por pequeñas y medianas empresas que, en muchas ocasiones, necesitan orientación y apoyo económico para incorporar nuevas soluciones.
Los avances del programa se han presentado durante la jornada Vuelta a los Territorios Zaragoza, celebrada en la capital aragonesa para analizar el papel que pueden desempeñar los establecimientos hosteleros en la lucha contra el cambio climático.
Ahorro energético y reducción de residuos
Las medidas desarrolladas abarcan diferentes ámbitos del funcionamiento diario de los negocios. Entre ellas se encuentran la sustitución de sistemas de iluminación por alternativas de bajo consumo, la instalación de equipos energéticamente eficientes y la mejora del mantenimiento de los aparatos de climatización.
También se han incorporado acciones destinadas a reducir el desperdicio alimentario, mejorar la separación de residuos, disminuir el uso de materiales desechables y optimizar el consumo de agua. La planificación de las compras y el control de las existencias permiten, además, reducir las pérdidas de alimentos y ajustar los costes.
La sostenibilidad no solo se plantea como una herramienta medioambiental. Muchas de estas medidas generan un ahorro económico directo para los establecimientos al reducir las facturas de electricidad, agua y gestión de residuos.
Esta combinación de beneficios ambientales y empresariales ha favorecido la incorporación progresiva de nuevos participantes. El programa permite que cada negocio seleccione las actuaciones más adecuadas en función de sus características, tamaño, instalaciones y capacidad de inversión.
Zaragoza fue pionera en la iniciativa
La capital aragonesa tuvo un papel destacado desde el comienzo del proyecto. Zaragoza fue el primer territorio que se incorporó a Hostelería #PorElClima y también acogió la instalación del primer distintivo de esta iniciativa en España.
El reconocimiento se colocó en 2019 en el restaurante Aura. Desde entonces, la ciudad se ha convertido en un espacio de prueba para medidas que posteriormente pueden extenderse a otros territorios y establecimientos del país.
Además de las más de 7.000 actuaciones implantadas, se han realizado más de 30 cálculos de huella de carbono en negocios de la provincia. Estos análisis permiten conocer qué actividades generan más emisiones y establecer planes concretos para reducirlas.
La iniciativa también ha activado 14 bonos climáticos destinados a facilitar inversiones tecnológicas y mejoras de eficiencia. Estas ayudas permiten acometer cambios que podrían resultar difíciles de financiar únicamente con los recursos de cada establecimiento.
Más de 800 toneladas de CO₂ compensadas
El programa ha permitido compensar más de 800 toneladas de dióxido de carbono relacionadas con la actividad de los negocios hosteleros participantes en Zaragoza. Esta compensación se ha desarrollado con la contribución de Coca-Cola como parte de su colaboración con el proyecto.
Sin embargo, la principal finalidad de la iniciativa no es limitarse a compensar emisiones, sino reducirlas desde su origen. La mejora de los equipos, el uso responsable de los recursos y la adopción de hábitos sostenibles ofrecen resultados duraderos y ayudan a modernizar los establecimientos.
El sector hostelero tiene una presencia significativa en la economía y en la vida social de Zaragoza. Por ello, la participación de cientos de negocios puede generar un efecto acumulado relevante y trasladar los hábitos de sostenibilidad a trabajadores, proveedores y clientes.
La experiencia desarrollada durante estos siete años demuestra que la transición ambiental también puede convertirse en una oportunidad para mejorar la eficiencia y la competitividad. La reducción de hasta un 20% de las emisiones en algunos establecimientos confirma que los pequeños cambios, cuando se aplican de manera continuada, pueden producir resultados importantes.







