Zaragoza contará en los próximos años con un sistema inteligente de prioridad semafórica para el autobús urbano que será probado progresivamente antes de su implantación definitiva en 100 cruces de la ciudad. El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento, pretende mejorar la regularidad del servicio, reducir los tiempos de viaje y aumentar la eficiencia del transporte público mediante una solución tecnológica diseñada específicamente para el tráfico urbano local.
El Gobierno municipal ha aprobado ya el pliego para contratar la asistencia técnica encargada de colaborar con los servicios municipales en el diseño del algoritmo y la programación del sistema, que estará vinculado a la futura contrata del autobús urbano actualmente en proceso de adjudicación.
Un sistema pionero basado en doble tecnología de localización
La principal novedad del proyecto reside en la incorporación de un sistema híbrido de detección de autobuses, que permitirá conocer con mayor precisión la posición de los vehículos cuando se aproximen a cruces regulados por semáforos.
El nuevo modelo combinará dos tecnologías complementarias. Por un lado, los autobuses se comunicarán con balizas instaladas en la calzada similares a las utilizadas por el tranvía. Por otro, emplearán sistemas V2X capaces de intercambiar información en tiempo real entre el vehículo y la infraestructura semafórica. Esta comunicación permitirá transmitir datos como velocidad, nivel de ocupación o retrasos respecto al horario previsto.
Con esta doble detección se pretende evitar los problemas de precisión y latencia detectados en pruebas anteriores realizadas en la ciudad, en las que únicamente se utilizaban sistemas GPS convencionales.
Mejorar la regularidad y la eficiencia del servicio
El Ayuntamiento busca con esta iniciativa optimizar la movilidad urbana y reforzar el papel del autobús como eje principal del transporte público junto al tranvía. La alcaldesa, Natalia Chueca, ha destacado que el proyecto permitirá mejorar la fluidez del tráfico, la seguridad vial y la calidad del servicio en una red que supera las 300.000 validaciones diarias.
Entre los objetivos principales del sistema destacan el aumento de la velocidad media en tramos críticos, la reducción de las variaciones en los tiempos de recorrido y la mejora de la puntualidad en paradas estratégicas. Además, la iniciativa contribuirá a una mayor eficiencia energética del transporte público y a una reducción de emisiones vinculadas a la circulación urbana.
Pruebas piloto antes de su implantación en 100 cruces
Antes de su despliegue definitivo, el sistema será sometido a varias fases de desarrollo técnico y simulación informática. En primer lugar, se definirá el algoritmo de funcionamiento y su integración con el Sistema de Ayuda a la Explotación del autobús urbano y la plataforma municipal de control de tráfico.
Posteriormente se realizará una prueba piloto en cuatro intersecciones reales de la ciudad utilizando la tecnología combinada de balizas y comunicación V2X. Esta fase permitirá ajustar parámetros y verificar el funcionamiento del sistema en condiciones reales de circulación.
Tras ello, los equipos instalados se mantendrán operativos durante un periodo de dieciocho meses para facilitar la adaptación de los técnicos municipales al nuevo modelo de gestión semafórica inteligente.
Desarrollo íntegro municipal y despliegue progresivo
La implantación definitiva del sistema se realizará en una cuarta fase mediante su extensión a 100 intersecciones estratégicas y a toda la flota de autobuses urbanos. El proceso completo requerirá aproximadamente cuatro años de trabajo hasta su consolidación total.
El presupuesto base de licitación del contrato asciende a 1,57 millones de euros y contempla la posibilidad de ampliación del plazo en caso necesario. Todos los desarrollos tecnológicos derivados del proyecto serán propiedad exclusiva del Ayuntamiento de Zaragoza, que conservará los derechos de uso, reproducción y divulgación del sistema.
Con esta iniciativa, el consistorio apuesta por una solución tecnológica propia que refuerza su estrategia de movilidad sostenible, digitalización urbana y mejora del transporte público, posicionando a Zaragoza como referencia en innovación aplicada a la gestión del tráfico en entornos urbanos.








