El Gobierno de Aragón, a través del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, ha destinado 196.020 euros a la restauración de la portada sur de la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor en Uncastillo (Zaragoza). La consejera Tomasa Hernández, junto a la directora general de Patrimonio Cultural, Gloria Pérez, representantes de la empresa ejecutora, miembros de la corporación municipal y de la Comarca de Cinco Villas, visitaron este jueves el templo para conocer los trabajos finalizados.
Durante la visita, Hernández destacó que la protección del patrimonio es una prioridad para el Ejecutivo autonómico, en el marco del proyecto «Aragón, reino de la luz», que impulsa la conservación, actualización y difusión del legado cultural. Subrayó además el papel del patrimonio como motor económico, al promover el turismo cultural y ayudar a fijar población en el territorio.
La iglesia, consagrada en 1155, es un destacado exponente del románico en Aragón y fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1931. Su elemento más sobresaliente es la portada sur, una obra escultórica de gran riqueza decorativa y valor artístico, con tres arquivoltas talladas en piedra que combinan motivos vegetales y profanos, sustentadas por columnas con capiteles historiados.
El deterioro acumulado a lo largo de los siglos, acentuado por la exposición directa a la climatología tras la desaparición del atrio original, había dejado el conjunto en un estado muy precario, con fisuras, desprendimientos, suciedad, colonización biológica y otros daños estructurales que requerían una intervención urgente.
En 2023, la Dirección General de Patrimonio Cultural encargó un proyecto de restauración a la conservadora Patrocinio Jimeno Victori, con informe histórico-artístico de Tais Gracia Miguel. El plan permitió conocer a fondo las características y evolución del conjunto, y definir una metodología de intervención respetuosa y duradera.
Las obras, ejecutadas entre julio y diciembre de 2024 por la empresa Ártyco S.L., han abarcado la fachada, la portada, el relieve superior y la puerta de madera. Los trabajos incluyeron estudios medioambientales e hídricos, análisis de materiales, limpieza de sales, restos biológicos y elementos superpuestos, así como consolidación estructural mediante técnicas como microproyección, bisturí y láser.
Una fase clave fue la aplicación de agua de cal en zonas seleccionadas, junto con el sellado de lagunas y grietas, lo que permitió recuperar la integridad estructural y la legibilidad iconográfica de las esculturas.
Con esta intervención, el Gobierno de Aragón refuerza su compromiso con la conservación del patrimonio histórico y cultural como seña de identidad colectiva y activo para el desarrollo sostenible del medio rural.






