La Policía de Zaragoza probará un nuevo sistema de detección de drogas entre los conductores

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La medida se enmarca dentro de las campañas de seguridad vial, permite comprobar los avances en los aparatos analizadores y supone una intensificación de los controles.

La Policía de Zaragoza prueba desde el jueves, 28 de mayo de 2009, un nuevo sistema de detección de drogas entre los conductores, más avanzado, fiable y fácil de usar que el que se emplea en la actualidad. La medida, que tiene un carácter preventivo y se enmarca en el trabajo en favor de la seguridad vial que se realiza de manera constante, supondrá un incremento de los controles en las calles de la ciudad.

La comprobación del uso de estupefacientes entre los conductores se empezó a practicar en Zaragoza en el mes de diciembre de 2007, convirtiendo a la capital aragonesa en la primera ciudad de España en aplicar estas pruebas de detección, ya que hasta ese momento sólo se utilizaban por la Guardia Civil y por los Mossos D’Esquadra en las carreteras. Los controles de drogas no se realizan de manera indiscriminada, sino que se orientan a aquellos conductores que evidencian una conducción anómala, especialmente si se descarta la ingesta de alcohol.

El método para comprobar la presencia de estupefacientes en el conductor es sencillo. Se trata de una patente alemana, denominada Dräger Drug Check que ahora se ha mejorado con el modelo 5000 y el analizador correspondiente. Igual que en los primeros aparatos, el conductor deja una muestra de su saliva en un colector que, acto seguido, se pasa al analizador portátil. Las mejoras hacen que el aparato sea capaz de realizar el chequeo en menos tiempo, aporta los datos, los memoriza, los imprime o los envía a cualquier dispositivo de registro de datos.

El kit de pruebas es capaz de detectar la presencia de anfetaminas, metaanfetaminas, opiáceos, cocaína y sus metabolitos, benzodiazepinas y cannabis, evidenciando los consumos más recientes.

La Unidad de Prevención de la Seguridad Vial se encargará de realizar estos test en horario nocturno, mientras que la UAPO hará lo propio en turnos de mañana y tarde. De hecho, los agentes de las dos unidades que van a realizar las comprobaciones han recibido ya cursos específicos sobre el manejo y el comportamiento de los nuevos aparatos.

De esta manera la Policía de Zaragoza podrá comprobar la idoneidad de las innovaciones en los sistemas de detección y desarrollará una nueva campaña de seguridad en la conducción, llamando la atención sobre la necesidad de que los conductores extremen la precaución y eviten manejar un automóvil cuando sus reflejos estén disminuidos, dado que se asumen altos niveles de riesgo.

Prevención

La confirmación de que una persona conduce habiendo consumido estupefacientes se transforma de inmediato en una sanción administrativa, que conlleva multas de 600 euros, la pérdida de seis puntos del carnet y la suspensión del derecho a conducir de 1 a 3 meses. La misma penalización recae en quien se niega a someterse a las pruebas de detección.

Si el consumo de estupefacientes supone la conducción bajo la influencia de drogas (es decir, cuando los tóxicos afectan tanto al sistema nervioso central que hay evidencias de que el conductor tiene alterados sus reflejos, su percepción de la realidad y su capacidad para ir al volante), la infracción se convierte en delito. En ese caso, la Policía Local trasladará al infractor al Hospital Clínico de Zaragoza, donde se le practicará un análisis, que adquirirá la categoría de prueba en un procedimiento penal. En este caso, el juez puede decretar de 3 a 6 meses de prisión o una multa de 6 a 12 meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, además de la privación del derecho a conducir entre 1 y 4 años. En 2008 se tramitaron 25 delitos por esta causa, de los que 11 estuvieron en la base de un accidente.

En la vía penal, la negativa a someterse a las pruebas se castiga con prisión de 6 meses a 1 año y privación del derecho a conducir entre 1 y 4 años.

 

Fuente: www.zaragoza.es

 

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